No sé si será la presión o qué, pero desde ayer me he sentido mal del corazón. El títere que construyó Gepeto López Obrador y al que le dio vida el Hada de los Medios, finalmente feneció.
Le faltaba poquito para conquistar el mundo, para ser el Rey de Iztapalapa, para olvidarse de una vez por todas de ser comparsa de Noroña (ahora el puesto lo ocupa Jaime Cárdenas), para subirse diario a una suburban, para traer guaruas, para que le tomara la llamada Andrés Manuel, para tener secretaria, para hacer Primera Dama a su novia. Y tras 45 minutos con el carnal Marcelo, se convenció de cederle la corona a la compañera Brugada. Read the rest of this entry »
