Estimado Juanito:
Yo no vivo en Iztapalapa, pero soy habitante de esta desquiciada ciudad de México.
Me dirijo a usted con la intención de aportarle argumentos para convencerlo de cumplir con el mandato que el voto de los habitantes de Iztapalapa le ha conferido[1] para ser su Jefe Delegacional.
