La Costurera

Lopez Dóriga, mi nuevo poli

In Puntadas on Octubre 25, 2009 at 9:52 pm

LopezDoriga, mi nuevo poliHace unos días llegaron a mi calle diligentísimos operarios que comenzaron a perforar la banqueta. Como ya no existe Luz y Fuerza, me pareció que era pronto para que la Comisión comenzara los trabajos para mandar, por fin, los cables de luz al subsuelo. Tampoco traían el uniforme azul de Telmex y ciertamente no tenían pinta de grupo Swat para iniciar un operativo de rescate en el Oxxo.

Los hombres trabajaron toda la mañana, y al final del día habían colocado algo que parecía una cabina para viajar en el tiempo con armazón de acero inoxidable y un frente de vidrio opaco.

Estuve pensando para qué serviría: tal vez el GDF va a poner un guardia en cada calle que, al más puro estilo londinense, saldrá por las mañanas, dará una vuelta por la calle levantando sus botas más arriba que su cabeza y volverá a su cabinita para gritar: “las seeeeeeeis y serenoooooo”; o tal vez los diputados y senadores han decidido estar más cerca de los cuidadanos y se han mandado colocar un módulo tipo confesionario, donde llegarán los miércoles y nosotros podremos hablarles al oído sobre nuestras preocupaciones, carencias y deseos para el país.

La verdad es que preferí pensar sobre la posibilidad de que nuestras autoridades estuvieran colocando aquél armatoste, porque me enojó la sola idea de que mis vecinos hubieran alcanzado el consenso necesario para cometer la arbitrariedad de cerrar la calle, poner un guardia y requerirnos identificación para llegar a casa.

Y esta mañana descubrí que ni lo uno, ni lo otro: Detrás del cristal han colocado un enorme póster con una foto close-up de Joaquín López Dóriga que nos invita a escuchar su programa de radio.

Desde hace varios años, algunos de mis vecinos coquetean con la idea de cerrar la calle, porque, además de que es estrecha y se llama Cerrada, según ellos, con eso evitaríamos seguir siendo víctimas de los asaltos que ya nos han tocado a la mayoría; sin embargo, algunos otros nos oponemos porque estamos seguros que eso es arbitrario, tan arbitrario como obstruir la banqueta y tener que verle la jeta al señor López-Dóriga.

Para evitar el enojo y en lo que averiguo si en el hueco van a meter un teléfono público, un cajero automático o un teletransportador, más me vale pensar que la foto de don Joaquín la pusieron allí para espantar a las ratas.

  1. su expresión tiene un aire a “La Gioconda”. Está acaso sonriendo ? es un gesto melancólico ? es coqueta ? … jejejje