Toda la ropa que vestimos tiene una construcción integral: es importante tener en cuenta para qué se va a usar, en qué época del año, la talla, el peso de la tela, la marca que se pondrá en la etiqueta y, por supuesto, los accesorios que se le han de colocar, como los cierres.
Los cierres revolucionaron la industria, pues a partir de ellos los pantalones dejaron de tener un montón de botones que daban lugar a muchas situaciones incómodas; en los vestidos -con excepción de los de novia-, los cierres jugaron un papel político importante al reducir sustancialmente el tiempo en el que una pude deshacerse de la prenda.
Los cierres de plástico son más pequeños y baratos que los cierres de metal, pero siguen siendo útiles, resistentes y firmes cuando la prenda en la que se colocan está también construida con cuidado.
Esta semana me encontré dos cierres, uno es de metal, el otro de plástico. Me imagino que el primero fue muy caro, y estoy segura que el segundo salió muy barato.
El primero tenía un montón de dientes grandes y pesados, en el segundo todos eran igual de frágiles. Sin embargo, aun cuando el primero tenía muchos dientes reforzados, quizá resulte más frágil que el segundo, porque el primero estaba desequilibrado con el resto de los dientes, que aunque eran muchísimos, no logran tener la fuerza y consistencia que lograron los poquitos, pero iguales, en el cierre de plástico.

Los dos cierres son de la misma marca, pero por alguna razón que todavía no entiendo, los fabricantes quieren abandonar la producción de los pequeños cierres de plástico. Están invirtiendo mucho dinero en los nuevos modelos, que si bien brillan mucho, todavía no se ha probado que resistirán la tensión de la prenda. El cierre de plástico todavía se fabrica con las tradicionales técnicas de hace 60 años y es cierto que en su producción, quizá se invierta más esfuerzo y mano de obra, pero creo que no deberían abandonar su fabricación, porque fue con ellos que llegaron a ser la gran marca que hoy son.
Yo, que soy costurera, opino que me sigue gustando la línea tradicional, todavía no alcanzo a encontrar una prenda en la que pudiera resultar útil o estÉtico el nuevo cierre de metal dorado.

